7 ideas para motivar a los jóvenes desde la escuela.

7 ideas para motivar a los jóvenes desde la escuela.

Cuando se analiza la influencia que las diferentes formas de educar pueden tener en el manejo conductual del aula, se observa que son aquellas intervenciones con un enfoque positivista, las que mejores resultados obtienen, sobretodo en aquellos casos en los que la educación juega un papel más preventivo que interventivo, es decir, cuando se educa sobre una base en la que no hay todavía grandes conflictos comportamentales y de lo que se trata es de potenciar un desarrollo correcto del menor, en vez de corregir un mal hábito fuertemente instaurado.La escuela, que ya es vista como un espacio donde no solo se ofrecen conocimientos, puede adoptar toda una filosofía motivacional mediante los diferentes tutores en sus aulas que conforme una homogeneidad educativa, enfocada desde la base teórica del empoderamiento y la promoción positiva.

1. Tener en cuenta el efecto Pygmalión: Se trata de aquel efecto que crea en uno, las expectativas que otro tiene en ti, llevando a resultados inducidos que serán positivos o negativos en función de la perspectiva del emisor, en nuestro caso el profesor. Por tanto, tener una posición esperanzadora y positiva hacia los alumnos, va a provocar mejores resultados por parte de ellos. En este sentido hay dos elementos útiles:Esperar lo mejor de ellos. Pese a que se ha de ser realista, se ha de expresar en el aula la expectación a buenos resultados. Si se establecen metas a corto plazo será más fàcil conseguirlas y celebrarlas una vez se alcances como elemento motivador de grupo.Muestre entusiasmo por lo que se enseña: Dentro de que estamos a veces ante materias “pesadas” se ha de mostrar entusiasmo por los temas que han de aprender con el fin de contagiarles ese mismo sentimiento. Siempre hay algún elemento al que agarrarse para centrarse en potenciar entusiasmo antes de cualquier actividad con la que mejorar la predisposición de los alumnos.

2. Es importante no olvidar los actos bien hechos. Por ello es también muy motivador que se reconozca el buen trabajo en clase. Ello puede hacerse a modo de notas positivas a los padres y que no solo el contacto con los mismos se inicie cuando hay problemas. Este hecho creemos que puede ser especialmente útil en aquellos casos de familias poco preocupadas por sus hijos, ya que valorándose positivamente desde la escuela puede prevenir que la desidia parental acabe afectando al buen rendimiento del alumno.

3. Introducir en la medida de lo posible el Zapping: Si se llevan a cabo diferentes tareas durante una misma asignatura, el paso del tiempo se percibirá como más rápido y con ello se prevendrá la falta de atención, el cansancio y la pérdida de interés. La clave está en hacer esto de manera ordenada, dando por ejemplo 10 minutos para abrir la clase, otros 5 para el planteamiento, dejando 15 posteriores para la discusión en grupos… y así hasta cubrir el tiempo destinado a la asignatura. La idea es que se desprenda dinamismo tan útil para captar la atención estudiantil.

4. Asignar trabajos del aula: Resulta muy positivo establecer varias tareas relacionadas con la clase y dejarles a ellos elegirlos. Encargarse de un espacio influye en que se siente como propio y de ello se deriven sentimiento de cuidado y respeto. De ese modo además de potenciar la responsabilidad, se crean vínculos entre el los alumnos y la escuela y pueden potenciar sus intereses y habilidades. Ejemplos de ellos puede ser desde los más tradicionales hasta los relacionados con los nuevos tiempos: Limpieza de pizzarra, colocación de sillas, control de asistencia, oficial de relaciones públicas para comunicarse con la dirección, la publicación en el blog, escoger la música del inicio de clase, moderador de juegos, actualización de calendario…

5. Realizar auditorias entre los alumnos que les permitan dar su opinión: Es importante y útil conocer la opinión de los alumnos y que a la vez ellos se sientan con la libertad de opinar acerca de qué les gusta hacer, qué métodos les son más didácticos… Para evitar que acaben optando entre nada o tan solo ver películas es mejor dejarles elegir entre varias opciones ya planteadas. En grupos más implicados y con profesores más imaginativos, es eficaz recoger todos los elementos de lluvia de ideas y más tarde ver como pueden encajarse en el desarrollo del aula.

6. Viernes de formato abierto: Se trata de transformar los viernes, o alguna hora de los mismos, por ejemplo la destinada a tutoría en un espacio en el que hacer algo que los alumnos elijan ya sea ver un vídeo, realizar una conferencia, debatir un tema o incluso representar una obra de teatro, en cuanto al qué no hay límite, que los alumnos lo elijan. La clave de este hecho es que ese espacio sirva de incentivo, ya que la elección de las actividades que se realizarán serán elegidas por aquellos estudiantes que asistieron a todas las clases, que completaron todas las tareas y han seguido las directrices. Quizás con la opción de poder hablar de su videojuego favorito, escuchar la música que les guste, e incluso realizar un grafiti chulo en el aula o patio, incentive como elemento de contrapartida a seguir las normas y participar de las actividades en el aula hasta los alumnos más rebeldes.

7. Ser capaces de acercar las materias a la vida de los estudiantes: Si cuando se explican los diferentes conceptos y conocimientos, somos capaces de relacionarlo con el momento vital que están viviendo los estudiantes, éstos estarán mucho más interesados en aprenderlo. En ello pueden buscarse ejemplos en noticias actuales, usando ejemplos de sus series, películas etc… Buscar que de algún modo se identifiquen, aunque sea con la manera de aprenderlo, puede asegurar una mayor implicación.
Somos conscientes que en ocasiones pueden surgir desánimos entre los profesionales de la educación que pese a querer estar pendientes de efectuar una buena enseñanza, se les imponen obligaciones contraproducentes con dicho objetivo como puede ser el tener que acabar un temario desproporcionado con el tiempo limitado. En esos casos, todos estos consejos motivadores les pueden parecer sacados de una mente demasiado optimista, pero nuestra intención es tocar con los pies en el suelo e intentar implementar medidas útiles para el buen desarrollo de las aulas ya que creemos que si se da un poco de esfuerzo en llevarlas a cabo conseguiremos tener alumnos motivados que implementen mayores esfuerzos en su enseñanza. La motivación se correlaciona notablemente con la efectividad que las personas pueden llegar a desarrollar y es en definitiva lo que se pretende con estos consejos.Si tenéis alguna objeción en la aplicación de alguna de estas medidas o por el contrario conocéis otras formas de motivar a vuestros estudiantes hacérnoslo saber en la sección de comentarios o mediante cualquiera de nuestras redes sociales.

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